Tienes preferencia para comprar: tanteo y retracto
El artículo 25 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) te concede un derecho de adquisición preferente sobre la vivienda que tienes alquilada. Se compone de dos partes:
- Tanteo: si el propietario decide vender, tienes preferencia para comprar tú la vivienda en las mismas condiciones que ofrecería a un tercero. Es decir, el casero debe darte la oportunidad de igualar la oferta antes de vender a otro.
- Retracto: si la venta se llega a producir sin haberte avisado o en condiciones distintas de las que te comunicaron, puedes subrogarte en esa compraventa —es decir, ocupar el lugar del comprador— quedándote la vivienda.
En la práctica: vender el piso alquilado no es tan libre como parece. El inquilino tiene la primera palabra.
El plazo: 30 días
La ley fija un plazo de 30 días para ejercer el tanteo desde que el propietario te notifica su decisión de vender y las condiciones (precio y demás términos esenciales). Si dejas pasar ese plazo sin manifestar tu interés, el propietario queda libre para vender a un tercero en esas condiciones.
Por eso importa tanto que la notificación sea real y clara: es la que abre —y cierra— tu ventana para decidir.
Cuidado con la renuncia escondida en el contrato
La LAU permite que el inquilino renuncie a este derecho de adquisición preferente, pero con una condición importante: la renuncia debe ser expresa, clara y no estar oculta entre el resto del clausulado.
Es una de las cláusulas que conviene mirar con lupa antes de firmar. Una renuncia enterrada en la letra pequeña, redactada para que pase desapercibida, es precisamente el tipo de pacto que puede impugnarse. Si tu contrato incluye una renuncia al tanteo y retracto, asegúrate de que realmente entendiste lo que firmabas.
¿Y si vendo… tengo que irme?
Que el piso cambie de dueño no significa automáticamente que tengas que marcharte. Tu contrato de alquiler sigue vigente y el nuevo propietario se coloca, por lo general, en la posición del anterior. La venta afecta a la titularidad, no borra de un plumazo tus derechos como inquilino. La situación concreta depende de las circunstancias del contrato, por lo que conviene revisarlo antes de tomar decisiones.
Qué hacer si te avisan de la venta
- Pide la notificación por escrito con el precio y las condiciones. Sin esos datos no empieza a contar tu plazo de tanteo.
- Valora si te interesa comprar dentro de los 30 días. Si sí, comunícalo por un medio que deje constancia.
- Si la venta ya se hizo sin avisarte, infórmate sobre el retracto: puede que aún estés a tiempo de ejercerlo.
- Revisa tu contrato por si contiene una renuncia al tanteo y retracto y en qué términos.
Si no tienes claro si renunciaste a este derecho o cómo te afecta la venta, LeaseGuard puede revisar tu contrato y señalarte, con el artículo exacto, qué derechos de adquisición preferente conservas.